Los orígenes de Prosperia y la importancia de generar valor: entrevista Gente Extraordinaria

En entrevista con Roberto Ibarra de Kepen, Hector González, socio y co-fundador de Prosperia, relata el origen de la empresa y del algoritmo DIGO, y nos explica su visión sobre el futuro del sector inmobiliario derivado de la contingencia por el Covid-19.

Abriendo camino en la industria inmobiliaria de Monterrey

Uno de los primeros proyectos en los que Hector y Emmanuel colaboraron juntos antes de fundar Prosperia fue Magma Towers: un proyecto de usos mixtos pionero en la zona durante su desarrollo en el 2009.

“El dueño del terreno tenía una visión,” recuerda Hector. “Acababa de regresar de Canadá, en donde había visto edificios con departamentos de 40 m2 ubicados en zonas de alto valor, en donde vivía gente soltera, familias de recién casados, o estudiantes de maestría. Quiere probar ese concepto aquí.”

Al contratar el estudio de mercado, los resultados fueron devastadores: la recomendación fue no llevar a cabo ese concepto porque no había nada igual en la zona. Y, por si fuera poco, en las encuestas la gente respondía que no viviría ahí, porque nunca habían visto un espacio de esas dimensiones.

“Me di cuenta que todos hacen los estudios analizando la oferta,” comparte Hector. “Incluso hay quien se atreve a decir que la oferta es el indicador inicial de la demanda; y para mí eso es como querer manejar viendo el retrovisor: la oferta te dice lo que ya pasó, cómo se comportó en el pasado, pero ignora lo que viene.”

Con esta inquietud y con este reto es como nace el algoritmo DIGO: un instrumento capaz de pronosticar si existe capacidad de compra y un mercado suficiente para poder pagar un inmueble en un precio determinado, y que tenga necesidad del espacio que el inmueble tiene al interior.

Absorciones inéditas (TBD)

Con la información que generó el algoritmo DIGO (“una versión arcaica, hecha con hacha y machete,” ríe Hector), Emmanuel desarrolló un modelo de negocio en el que se terminó de definir el plan para desarrollar el proyecto.

El resultado: al lanzar el proyecto al mercado, ambas torres se vendieron a una velocidad de entre 14 y 17 unidades al mes, cuando la absorción típica de un proyecto inmobiliario ronda las 5 a 7 unidades mensuales.

 

Generar valor: el origen y la visión de Prosperia

“Ahí fue cuando nos dimos cuenta del valor que podíamos generar a la industria inmobiliaria,” comparte Hector. “No se trata de vender barato para vender mucho, ni de vender caro porque es lo que quiere el dueño. Se trata de balancear y de hacer negocio.”

El mercado inmobiliario en México, y especialmente en Monterrey, es un terreno altamente competitivo en el que l la confianza se vuelve algo fundamental. “Aunque fue difícil, nos ayudó empezar desde cero, porque aprendimos a vender valor, aprendimos a vender el resultado; a demostrar para qué servía lo que hacíamos.” comparte Hector.

Y esa confianza generada desde el inicio dio grandes frutos, ya que la primera ola de clientes que confió en Hector y en Emmanuel comenzó a recomendarlos y a recontratarlos. Con ello, Prosperia ha participado en más de 1,440 proyectos en toda la república, de los cuales el 90% vienen de recomendación o recompra.

“Cuando haces las cosas bien y realmente te enfocas en generar valor, no necesitas de la publicidad,” reflexiona Hector.

Sobre la actual crisis por el Covid-19, Hector asegura que lo mejor que podemos hacer como empresas en este momento es reaprender a comunicarnos con nuestros clientes, a escucharlos y ofrecer ayuda. “A generar valor, porque de origen así nacimos.”

Puedes escuchar la entrevista completa en esta liga.

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